Guía Del Cuidado De Joyas
Para asegurarse de que sus nuevas joyas de diamantes sigan luciendo resplandecientes y resistan el paso del tiempo, es muy importante que las mantenga adecuadamente. En Diamonds Factory queremos que disfrute de su compra para siempre, por eso hemos creado esta guía llena de útiles consejos para el cuidado de las joyas, y asegurarnos de que pueda mantener sus joyas con el mismo aspecto y brillo que el día en que las recibió.
Cuidado del diamante.
Dicen que los diamantes son para siempre, pero aún y así es una buena idea limpiarlos regularmente. Con el tiempo, la acumulación de grasa y suciedad puede hacer que los diamantes pierdan su brillo, por lo que le mostramos algunos consejos rápidos para limpiar un diamante y asegurarse de que el suyo nunca se vea deslucido:
Quítese siempre las joyas de diamantes antes de ducharse.
El jabón forma siempre una película que al acumularse en el diamante, con el tiempo, lo vuelve opaco, por ello recomendamos que se despoje de sus joyas antes de estar en contacto con el agua y el jabón. También es una buena oportunidad para permitirle a su piel que respire. Además, es el momento ideal para poner sus joyas en remojo dentro de una solución de limpieza suave.
Use un cepillo de dientes suave para limpiar su diamante.
Limpiar diamantes es una tarea fácil, todo lo que necesita es un cepillo de dientes de cerdas suaves y un poco de agua tibia para frotar entre los engastes que sostienen al diamante y así ir removiendo suavemente la suciedad acumulada en la gema.
Quítese las joyas de diamantes al aplicarse las cremas.
Es recomendable quitarse las joyas cuando vaya a aplicarse lociones o cremas, tanto las de uso diario o la crema solar, para asegurarse de que no se queden restos del producto detrás del diamante o entre los engastes, lo que causaría acumulación y opacidad. También es una buena idea aplicar la laca para el cabello, el maquillaje y el perfume antes de ponerse las joyas y no después, porque con el tiempo esto puede ocasionar que se empañen los engastes, los broches y las bandas que sostienen el diamante en su lugar.
Tenga cuidado con los limpiadores para joyas por ultrasonidos.
Si bien es cierto que estos dispositivos son excelentes para eliminar la suciedad y los restos acumulados en los diamantes, también pueden provocar que los diamantes se muevan y se aflojen en sus engastes debido a su fluido vibrante, con lo que podrían perderse o requerir reparación en una fecha posterior.
Cuidado del oro
Cuando las joyas se lucen a diario, es natural que entren en contacto con mucha suciedad y reciban algunos golpes y raspaduras. Por estos motivos es una buena idea seguir estos sencillos consejos para mantenerlo limpio y seguro; para garantizar que el metal dorado permanezca para siempre en buenas condiciones.
Guarde las joyas en un lugar seguro cuando vaya a nadar o esté en un jacuzzi.
Procure no poner sus joyas de oro en contacto con el cloro porque puede decolorarlo e incluso dañar el metal si se sumerge en él regularmente. Si usted no nada con frecuencia y se olvida de quitárselas solo una vez, no se preocupe, pero si acude regularmente a la piscina o a un jacuzzi, es una buena idea depositar las joyas en su taquilla, dentro de su caja de presentación original o envuelto en un pañuelo suave dentro de un bolsillo con cremallera en su bolso o abrigo.
Nunca aplique pasta de dientes para limpiar el oro.
Muchas personas lo recomiendan pero en realidad puede dañar el oro que sea más blando en quilates más altos, como por ejemplo las joyas de oro de 18 quilates. La pasta de dientes es una sustancia abrasiva, diseñada para mantener limpio el esmalte de los dientes duros; en cambio puede causar gran daño al oro si se usa con frecuencia.
Quítese las joyas de oro al realizar tareas de limpieza.
En el caso de que no use guantes protectores mientras utiliza productos de limpieza, como lejía o spray de limpieza diaria, es recomendable quitarse todas las joyas para evitar decoloración o daños. Asegúrese de lavarse las manos antes de volver a ponerse los anillos de oro o diamantes después de la limpieza.
Cómo limpiar un anillo.
Todo lo que necesita para limpiar su anillo desde casa de una manera fácil y segura es un poco de agua tibia y un detergente suave. Coloque el anillo en esta mezcla y déjelo en remojo de unos 15 a 30 minutos antes de retirarlo y secarlo con un paño suave y limpio. Use el cepillo de dientes mencionado anteriormente para limpiar los engastes y el interior de su anillo por si hubiese una acumulación sustancial de producto.
Cómo limpiar un colgante.
Retire el colgante de la cadena y si la gema o los adornos están pegados con pegamento, no lo empape en la solución mencionada anteriormente. En su lugar, tome un paño limpio y húmedo y límpielo suavemente sobre el colgante para eliminar la suciedad acumulada. Desabroche la cadena y déjela en remojo en la mezcla de detergente líquido. Esto debería eliminar cualquier suciedad o residuo y, una vez eliminado, límpielo también con un paño limpio; recuerde tener mucho cuidado si tiene una cadena fina.
Cómo limpiar pendientes.
Por razones de higiene, recomendamos tomar un hisopo con alcohol y limpiar los ganchos que luego se introducen en la perforación. Para limpiar los pendientes, si tienen engastes y diamantes, tome ese cepillo de dientes suave y agua tibia y elimine suavemente cualquier suciedad o residuo. Seque con un paño suave y sus pendientes estarán brillantes y listos para lucirlos.
Asegúrese de consultar el resto de nuestras guías educativas para obtener más información sobre cómo cuidar sus joyas de diamantes y qué considerar al realizar su próxima compra.
Cuidado y mantenimiento de las perlas
Las perlas son gemas orgánicas que requieren cuidados específicos debido a que su estructura es considerablemente más delicada que la de los diamantes o los metales preciosos. Su brillo natural se desarrolla con el tiempo y merece una conservación cuidadosa. Siguiendo estas prácticas esenciales de cuidado y limpieza, podrás mantener la belleza, la resistencia y el brillo de tus joyas con perlas durante muchos años.
El orden para llevar las perlas
Aplique el perfume, la laca para el cabello y los productos cosméticos y de cuidado de la piel antes de ponerse las joyas de perlas. Los ácidos y los componentes químicos presentes en estos productos pueden dañar la capa exterior de la perla, el nácar, y reducir su brillo natural con el paso del tiempo. Al final del día, las perlas deben ser la primera joya que se quite. Así se minimiza el contacto con la grasa de la piel, el sudor y los productos cosméticos, ayudando a conservar su belleza durante más tiempo.
Cuidado diario
Las perlas absorben de forma natural los aceites y la humedad de la piel. Después de cada uso, límpielas suavemente con un paño suave, limpio y ligeramente húmedo para eliminar cualquier residuo antes de guardarlas. Retire siempre las joyas de perlas antes de nadar, ducharse o utilizar productos de limpieza del hogar, ya que el cloro, el agua salada y los detergentes agresivos pueden dañar permanentemente estas gemas orgánicas. En el caso de collares y pulseras de perlas, la exposición prolongada a la humedad también puede debilitar el hilo de seda con el tiempo.
Almacenamiento adecuado
Guarde las joyas de perlas por separado de las piedras preciosas más duras, las cadenas metálicas y otras joyas para evitar arañazos causados por la fricción. Coloque las perlas en posición horizontal dentro de una bolsa suave, un compartimento específico para joyas o su estuche original. Evite los recipientes de plástico herméticos, ya que las perlas se benefician de una pequeña cantidad de humedad ambiental que ayuda a preservar su estructura natural y evita que se deshidraten.
Limpie suavemente con un jabón suave
Si las perlas necesitan una limpieza más profunda, utilice agua tibia mezclada con una pequeña cantidad de jabón suave y sin perfume. Humedezca un paño de microfibra suave con la solución y limpie cuidadosamente cada perla de forma individual. Evite sumergir collares o pulseras de perlas, ya que el contacto prolongado con el agua puede debilitar el hilo de seda. Para finalizar, elimine cualquier resto de jabón con un paño limpio y húmedo.
Deje que las perlas se sequen al aire
Después de limpiarlas, coloque las joyas de perlas en posición horizontal sobre una toalla suave y deje que se sequen completamente al aire antes de volver a usarlas o guardarlas. Nunca utilice un secador de pelo, un radiador o la luz solar directa para acelerar el secado, ya que el calor excesivo puede dañar el nácar y afectar al hilo de seda utilizado en las piezas ensartadas.
Evite los métodos de limpieza agresivos
Las perlas nunca deben limpiarse con limpiadores ultrasónicos, limpiadores de vapor, líquidos de inmersión para joyas ni paños de pulido abrasivos. Estos métodos están diseñados para piedras preciosas más duras y metales preciosos, y pueden dañar permanentemente el delicado nácar. Del mismo modo, evite los productos de limpieza del hogar, el vinagre, el bicarbonato de sodio y las soluciones con alcohol, ya que pueden apagar el acabado natural de la perla.
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